Sucede frecuentemente que los usuarios de aquellas aplicaciones corporativas que son suficientemente flexibles para adaptarse a todas las necesidades y satisfacer criterios dispares tienen tendencia a desviarse en el correcto uso de las mismas, realizando operaciones de forma diferente a como se había establecido o recomendado inicialmente o utilizándolas de una forma que no es óptima.
Mediante las auditorías de control y seguimiento se pretende detectar y corregir estas desviaciones, al tiempo que se refuerza el adiestramiento de los usuarios en las mismas y se facilita asistencia técnica de mayor valor añadido para mejorar la calidad y eficiencia del trabajo realizado.